Amigos de Winograd. La verdad que tengo que felicitarlos por la calidad en la atención y la buena predisposición demostrada hacia el cliente.
Soy de Liniers tengo 32 años pero por razones laborales de mi viejo y cuestiones del destino llevo más 2 tercios de mi vida viviendo en Villa Mercedes (San Luis) y en esta ciudad y sus alrededores (Córdoba y Mendoza están a sólo 300 Kms.) se dificulta muchísimo para un hincha de Vélez, o cualquier otro club que no pertenezca a la trillada lista de los denominados grandes, poder comprar una camiseta o accesorio del equipo que se lleva en el corazón.
Dejé mis datos en muchos lugares, siempre con el entusiasmo y optimismo de que en algún momento pudieran contactarme con la novedad de que tenían el producto que tanto esperaba pero, eso nunca ocurrió.
Hasta que un buen día al ver su publicidad en la página del hincha de Vélez me animé a contactarme con "USTEDES, WINOGRAD", con todo el temor que significa para alguien que jamás había realizado una operación vía e-mail y teléfono.
La atención telefónica dinámica y paciente del local de Liniers (hablé primero con una mujer, después con una chica y por último con un señor) y la respuesta pronta "con onda y respeto" de los mail, me animaron a seguir adelante con lo que para mí era todo un desafío.
Luego de un par de llamadas y e-mails (me puse pesado e impaciente pero, no me lo demostraron) finalmente ayer Lunes 11 realicé la operación para cerrar el trato y hoy Martes 12 por la mañana me reencontré con lo que ansiaba desde hace tanto tiempo " la camiseta que usan mis ídolos con los colores de mi corazón".
Es difícil explicar mi sentimiento pero, no puedo dejar de felicitarlos y agradecerles porque con este pequeño y cotidiano acto para ustedes, que es vender una camiseta, me hicieron feliz a mi y; por ende, a mi familia.
Espero no haberlos cansado con esta porción de historia pero, tenía la necesidad de compartirla con ustedes y les pido que sigan así porque da gusto saber que hay quienes escuchan al cliente, más allá de cualquier suspicacia comercial.
Nuevamente, MUCHAS GRACIAS Y HASTA PRONTO. Un abrazo.
Javier. |